Cada día debe ser una experiencia con Dios

Saber que Dios es omnisciente (que todo lo conoce y lo sabe), y omnipresente (que está en todas parte y  nada se esconde de él), debe ser motivo para no vivir como si él no existiera o no estuviera presente en cada una de las escenas que vivimos cada día.

Vivir en piedad es vivir completamente distinto a como nos quiere enseñar el mundo.  Por lo tanto, como la piedad no se aviene con el pecado,necesitamos la ayuda sobrenatural del Espíritu Santo.  Para vivir conforme al conocimiento de Dios, necesitamos tener un cambio radical en nuestra manera de pensar, hablar y conducirnos delante de la gente, empezando en nuestra familia.

Tener permanentemente una experiencia con Dios, nos impulsa a vivir de una manera diferente a los del mundo, y no permite que el sistema de valores del mundo domine nuestras vidas.  Si damos un lugar al mundo en nuestras vidas, en el modo de hablar, de sentir y expresar nuestras emociones, tarde o temprano sufriremos las consecuencias.

el mundo es egoísta, es rencoroso, solo piensa en sí mismo, no quiere someterse a la palabra de Dios, el libertino en sus costumbres y pasiones, le cuesta rendir tributo a Dios solamente, y sobre todo, quiere obligar en forma disimulada que quienes aman a Dios tengan la libertad de confesarlo delante de ellos, y por eso tratan de avergonzar a quienes confiesan su fe sin temor.

Estar junto a Dios constantemente da lugar a cambios permanentes en nuestra vida.  Intentos no sinceros de mostrar obediencia a Dios en nuestra vida, da lugar a una devoción y fe dividida que no conduce sino a la amargura y engaño a nosotros mismos.   Aquellos que convierten su devoción a a Dios en obediencia a su palabra, son quienes experimentan a Dios en forma real y verdadera.

Nuestro conocimiento de Dios debe llevarnos a creer firmemente en que lo que él dice en su palabra, él lo cumple.  Por eso diezmamos con toda honestidad y evangelizamos a aquellos con quienes nos relacionamos, porque sabemos que Dios es fiel y él retribuye con creces a los que le obedecen.

La fe involucra un elemento de riesgo, pero siempre rinde los más ricos beneficios.  Ocultar el pecado e intentar esconder sus consecuencias da lugar a sentimientos de angustia, y a menudo a mayores pecados.  No te quejes cuando estés en dificultades, ni permitas que eso desanime tu fe, clama a Dios con seguridad que él siempre está atento a tu clamor.

Asistir a las reuniones como cuerpo de Cristo, es una bendición ofrecida por Dios a los que le aman.  Hebreos 10:25 nos reafirma que al asistir somos estimulados al amor los unos a los otros.  Se parte de la iglesia que Cristo viene a buscar.

 

Rvdos. Pablo y Tella Flórez
Pastores Iglesia Cuadrangular de Calle Q