Cuando nuestra fe es puesta a prueba

El salmo 73 nos ayuda a comprender esta situación con mayor profundidad.   Aprendemos que Dios comprende nuestras dificultades y que podemos siempre confiar en El en toda circunstancia.

Asaf, el escritor del salmo, confiesa que él mismo estuvo a punto de apartarse  del camino del Señor por caer en la filosofía que el diablo le presenta a los creyentes.  “Miren la prosperidad de los malos”, no diezman, no oran, no están todo el tiempo en la iglesia.

Es asombroso que la queja de Asaf no sólo era para su tiempo. Hoy existen miles y miles de creyentes en Cristo con la misma pregunta y preocupación.

Asaf, el escritor del salmo, estaba preocupado acerca de la injusticia evidente de la vida.       Mientras él se esforzaba por llevar una vida honrada y temerosa delante de Dios, notaba que aquellos que se habían apartado de Dios parecían prosperar, especialmente en su economía y asuntos materiales.  En cambio, la vida parecía dura para él. Abatido, se preguntaba si vale la pena vivir para Dios y hasta sintió la tentación de abandonar el camino del Señor.

La tentación de darse por vencido es muy real en muchos cristianos. Hemos sido llamados a vivir justamente ante Dios, pero algunas veces sentimos que estamos en desventaja con respecto a aquellos que usan prácticas inescrupulosas en sus negocios para sobresalir (robo, chantaje, contrabando, etc)

Este dilema en la vida de Asaf afectó su salud espiritual. Su corazón se llenó de amargura y de tristeza. La duda y la falta de fe lo estaban destruyendo desde su interior.

Cómo le encontró Asaf solución definitiva a su dilema? v. 17  “Hasta que entrando en el santuario de Dios, entendí … “El santuario o Casa de Dios debe ser el recurso de toda alma que se siente tentada, asediada por la carnalidad o que se siente huérfana de la presencia de Dios, el amor y la comprensión de la gente. (Hebreos 10.27)

La forma de comprender por qué tantos creyentes se vuelven al mundo de donde Dios los sacó es porque hayan tanta dificultad para ir a Dios en oración cuando tienen problemas y dudas. Cuando Asaf se metió con Dios con sinceridad, su fe que había sido puesta a prueba salió de la presencia de Dios resplandeciendo como el oro. (I de Pedro 1:7)

Los que se esfuerzan por vivir para Cristo, pese a las injusticias de la vida, pueden estar seguros que serán recompensados justamente por Dios.

Seamos fieles a Dios y mantengamos una comunión con Él permanente y sincera.

Pastores
Pablo y Tella Flórez
Iglesia Cuadrangular de Calle Q