Entonces le trajeron unos niños a Jesús, para que les impusiera las manos, y orara por ellos. Y los discípulos los reprendieron. Pero Jesús les dijo: “Dejad a los niños venir a mí. No les impidáis, porque de los que son como ellos es el reino de los cielos“. Y él puso sus manos sobre ellos, y partió de allí. (Mateo 19:13-15).

EI propósito es preparar a los niños (as) de la iglesia para un desarrollo espiritual, moral y físico de tal manera que sean capacitados para desarrollar ministerios dentro y fuera de la Iglesia con el fin de ganar a sus padres y niños en las distintas comunidades para engrosar la filas del Cuerpo de Cristo.

De igual manera su mayor interés será enseñar a los niños a orar y ser llenos del Espíritu Santo, predicar, asistir a la Escuela Dominical e invitar a otros a sus reuniones, así como a diezmar, ofrendar y contribuir en los programas generales de la Iglesia. Las activas mentes de los niños construyen significados de cada experiencia. “No se puede exagerar la importancia de la educación precoz de los niños. Las lecciones que aprende el niño en los primeros siete años de vida tienen más que ver con la formación de su carácter que todo lo que aprende en los años futuros”. Este es el momento para comenzar a educarlos “para que sean pensadores, y no meros reflectores de los pensamientos de otros hombres”.

 

Objetivo Anual del Ministerio de Niños (2018)
1. Desarrollar con los niños temas que afectan su entorno y su familia (amor.
2. Orientar y promover en los niños de la congregación el servicio a Dios llevándoles a ser líderes de otros niños y por ende de nuestra congregación.