No estamos solos

En I de Crónicas 20:15-17 notamos que Josafat basó su oración y su confianza en Dios, en cinco verdades fundamentales:
  1. Dios tiene el poder sobre todas las circunstancias y las personas.
  2. Dios ha sido fiel a su pueblo en el pasado y es fiel en el presente.
  3. El pueblo de Dios no tiene fuerzas sin él.
  4. Las promesas de Dios son un seguro fundamento de la fe.
  5. La activa presencia de Dios entre su pueblo significa liberación y victoria.
En el Nuevo Testamento el apóstol Pablo exhorta a los creyentes a “fortalecerse en el Señor y su fuerza” cuando luchan contra las potestades y las fuerzas espirituales de satanás (Efesios 6:10).
La fe no consiste ni depende de las actividades espirituales que periódicamente practiquemos, como vigilias, retiros, campamentos, inclusive ayunos, sino del grado de confianza que tengamos en la palabra que Dios nos ha dado para las distintas circunstancias de la vida.
Fe y confianza consisten en tomar a Dios por su palabra. Sabes que Dios no miente, tanto en las bendiciones que promete cuando obedecemos a su palabra, como en lo que exige nuestra obediencia. La vida cristiana no consiste solo en cantar, danzar y realizar actividades que motivan nuestro emocionalismo como llorar, gritar y exhibir una cara de humildad. Dios exige algo más: compromiso, comunión permanente y no relación religiosa. El quiere ver un corazón contrito y humillado, que le ame, pero que también le tema para obedecer su palabra en toda circunstancia.
El no diezmar, el no asistir a reunirse con el pueblo de Dios, el no evangelizar, y el no servir a otros, jamás permitirá que nuestra fe y confianza en Dios crezca y nos ayude a mantenernos en fidelidad a él.
Siempre tendremos la ayuda de Dios y su apoyo cuando Dios vea que tenemos un corazón sincero y obediente a él.
No estamos solos en el devenir de la vida cristiana, tenemos el apoyo y la ayuda de Dios.
Escrito por: 
Rvdo. Pedro Flórez P.
Pastor ICCQ