Mantener activos a todos los miembros de manera que puedan desarrollar los dones ministerios dados por Dios en la tarea de ganar almas, crecer multiplicarse, atendiendo al llamado del Señor Jesús en cuanto al amor y cuidado del prójimo

Ser una iglesia de creyentes llenos del amor de Dios y amor al prójimo; fortalecidos y en constante crecimiento, tanto espiritual como numérico, avivados y equipados por el Espíritu Santo, proyectándose a la comunidad en obediencia al mandato de Id y haced discípulos; expandiendo el reino de los cielos en nuestro país y fuera de el.

 

 
(Principios, creencias, reglas que nos regulan, filosofía y soporte)
  • Amor Creemos que como cristianos, nuestras vidas y relaciones deben reflejar claramente el amor de Cristo.  El amor se distingue por características tales como, gracia, perdón, paciencia, servir a los demás, humildad, etc.   La mejor manera de mostrar el amor de Cristo es alcanzar a los que no le conocen, viendo al hombre (en general) como alma necesitada.  Jesús vino a salvar lo que se había perdido, y el hombre es quien por su pecado, está separado de Dios y nuestro mayor objetivo es salvar a las almas pérdidas en el pecado.
  • Unidad  Estamos comprometidos a mostrar la unidad del cuerpo de Cristo trabajando en cooperación y armonía los unos con los otros.
  • Integridad  Buscamos un equilibrio sano y eficaz en todos los aspectos de la vida de nuestros miembros, viviendo de acuerdo a la voluntad de Dios y siendo ejemplo de identidad cristiana.
  • Excelencia  Creemos que Dios es digno de recibir lo mejor de nosotros.  Deseamos que cada miembro y /o actividad, refleje la excelencia
  • Compromiso  Promover un interés genuino en el prójimo y mostrado responsabilidad por la edificación y la proclamación de las buenas nuevas.  De igual forma, un interés genuino en todo lo que hacemos dentro de la iglesia para cumplir el propósito por el cual estamos.
  • Adoración enfocada en Cristo  Damos suma importancia a una adoración gozosa que honra al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, al ensalzar nosotros  la vida y el amor de nuestro Dios (Romanos 11:36, 12:1-2).   Nos mantenemos fieles a los credos que sostienen que Jesús es el hijo de Dios, su nacimiento virginal, su vida sin pecado, su muerte expiatoria y su resurrección literal que proporciona la salvación (Hechos 4:12).   Nos enfocamos en un ministerio de predicación y enseñanza fundamentado sobre la gracia que honra a Cristo Jesús y que está arraigado en la autoridad de la palabra eterna de Dios, la Santa Biblia (II Timoteo 3:16).  No damos realce a situaciones, logros, experiencias personales más que a lo que dice la palabra de Dios.  Una iglesia sana con una doctrina bíblicamente equilibrada.