Ofreciendo nuestras primicias a Dios

Proverbios 3: 9-10 nos dice: “honra a Jehová con todos tus bienes y con las primicias de todos tus frutos; y serán llenos tus graneros con abundancia y tus lagares rebosarán de mosto”.

Honrar significa: Valorar, amar, dar prioridad y eso es lo que la palabra de Dios nos insta y nos llama a expresar a Dios nuestro amor en una forma excelente.  El debe ser valorado en forma sustancial, sabiendo que nada de lo que somos o tenemos o disfrutamos se debe a nuestra astucia o pericia, sino a su misericordia y su gracia hacia nosotros sus hijos.

Las primicias tienen valor redentivo.  Redimir quiere decir rescatar, extender, recuperar.  Al dar las primicias a Dios y diezmar de nuestro trabajo, o negocios o ganancias circunstanciales, estamos poniendo las bases para tener finanzas sólidas para nuestro sustento y garantizar que la canasta básica de alimentos no faltará en nuestro hogar.

Aún las personas que estudian ciertas carreras como medicina o magisterio, tienen que dar las primicias a la sociedad haciendo un año rural, o sea un año de trabajo gratuito en bien de las comunidades marginadas.  Cuanto más debemos expresar a Dios nuestra gratitud por su bondad hacia nosotros al darnos salud e inteligencia para realizar nuestro trabajo, negocios y empresas.

Cuando dios instituyó la fiesta de la primicias, él habla de la Fiesta de Jehová, no de la fiesta del pueblo de Israel, por lo tanto al celebrar la fiesta de las primicias no estamos haciéndolo con intenciones religiosas, sino de rendir a Dios alabanzas, pleitesía y demostración de gratitud por los bienes recibidos de él.  Por eso al orar, David dice a Dios: “Pues todo es tuyo, y de lo recibido de tu mano te damos”.  (I Crónicas 29:14)

Jesús dijo: “De gracia recibisteis, dad de gracia.” Gracia significa misericordia, bondad (Mateo 10:8).  Jesús también dijo: “Dad y se os dará; medida buena, apretada, remecida y rebosando darán en vuestro regazo” (Lucas 6:38)

Significa entonces que Dios siempre nos dará abundantemente en base a lo que le damos a él.

De la Pluma Pastoral
Rvdo. Pedro P. Flórez
Pastor ICCQ

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