Una vez que las personas conocen y reciben a Jesucristo en su corazón, inician un ciclo que hemos denominado CONSOLIDACIÓN. Allí profundizan un poco más acerca de la decisión que han tomado de ser seguidores de Jesús.

Posteriormente comienzan su etapa de DISCIPULADO en la que se capacitan para ser bautizados y conocer en detalle la sana doctrina y los principios de vida que rigen sus vidas como hijos de Dios.