El ministerio de evangelismo tiene sus principios en el establecimiento de la iglesia primitiva, sobre todo en los viajes misioneros del Apóstol Pablo por Asia Menor y Europa. Todavía al mencionar a un evangelista nos llega a la mente una persona que viaja mucho y predica en diferentes iglesias. Aunque es cierto, el mismo caso de Pablo, es un ejemplo de un ministro de Dios que se detuvo en muchos lugares donde evangelizaba hasta poder establecer una iglesia. En Filipo se duró unos escasos tres meses, mientras en Éfeso dos años.

Este ministerio está orientado a la motivación del evangelismo en la iglesia y su ejecución. La oración es parte fundamental del evangelismo pero no se puede posponer la razón principal del ministerio por una actividad o acción que se puede hacer de manera simultánea

Con el objetivo de alcanzar al no creyente, este ministerio desarrolla diversas estrategias con el fin de compartir la Palabra y ser canales de bendición a otros pero lo más importante, ganar almas para Cristo.

MISION

Promover y concienciar sobre el cumplimiento de la gran Comisión en los miembros de nuestra congregación de modo que logren hacer discípulos a través de la proclamación de las buenas nuevas en todo lugar y a toda persona posible sin considerar la edad, clase social o económica, incluyendo el cuidado de esas almas hasta lograr integrarlas a la iglesia.