Vida de excelencia

Dios nos llama a una vida de excelencia, a un accionar cristiano genuino. Santiago 1

La epístola del apóstol Santiago nos lleva a reflexionar sobre el tipo de vida que estamos llevando al cual llamamos “la vida cristiana”, y nos insta a que el creer el evangelio es más que un decir y nos llama a tener una buena conducta diaria de buenas relaciones con los que convivimos empezando en nuestro hogar.

El concepto bíblico del verso 4, donde dice que “debemos ser perfectos y cabales”, se refiere a la madurez que debemos perseguir por medio de una relación correcta y honesta con Dios que lleva fruto de un sincero esfuerzo por amarlo de todo corazón con devoción y obediencia sin tacha.

A la vez, la palabra dada por el Espíritu santo a la iglesia a través del apóstol, nos indica que para vivir esta vida genuina, necesitamos de la sabiduría de Dios, la cual él da a los que la piden y la procuran a través de la oración y la lectura de la palabra de Dios, la Biblia.

La sabiduría de la cual habla la Biblia, se refiere a la capacidad espiritual para considerar y evaluar nuestra conducta desde el punto de vista de Dios, y no el nuestro o de nuestros amigos o filósofos del mundo. La sabiduría comprende el tomar decisiones correctas y el hacer lo debido de acuerdo con la voluntad de Dios revelada en la Biblia y la dirección del Espíritu Santo.

La sabiduría nos lleva a una conducta adecuada de fe y obediencia, ya que en forma inteligente entendemos que lo que Dios dice es la verdad y por lo tanto busca nuestro bienestar al obedecerla.

Falta de sabiduría es la actitud que nos lleva a ir en contra de la corriente de la voluntad y buen propósito de Dios para nuestra vida. Es por eso que al negarnos a evangelizar, diezmar, o servir en algo a lo cual el Señor nos asigna, siempre vamos a encontrar dificultades para desarrollar nuestra vida cristiana, y por lo general notar que las cosas empiezan a salir mal, a pesar del buen deseo que se tenga de prosperar y vivir mejor.

Es por ello que en Santiago 1:21, se nos insta a recibir con mansedumbre “La palabra implantada”, lo que significa que la palabra de Dios debe llegar a “formar parte de nuestra vida” en todo lugar o circunstancia que enfrentemos.

Pablo y Tella Flórez
Pastores Iglesia Cuadrangular de Calle "Q"